Mundo ficciónIniciar sesiónDecir que estaba nerviosa era poco. Ese era el día, donde ambos se unirían y pedirían la bendición se la Diosa. Estaba tan ansiosa que casi vomita lo que había comido el día anterior y pensaba en todo tipo de cosas malas que podrían suceder. No había visto a Abdel desde la noche anterior y tenían que estar separados lo que restaba día hasta que la ceremonia estuviese preparada. La madre de Abdel, Mandia, se iba a enca







