Capítulo ciento setenta y ocho
El recién llegado recibió un vago saludo de april, quien se habia girado de la silla para verlo unos segundos y levantar la mano para saludarlo, luego de eso volvió a su posición normla y comenzó a observar su desayuno, tomando los cubiertos y lista para atacar. La penetrante mirada calculadora y fria de el de ojos azules estaba fija en la del hombre que había entrado a el comedor segundos atrás, sin embago este fingía ignorar el hecho de estar siendo matado por la mirada de Abdel y concentrarse