A la universidad más prestigiosa de Italia, llegaba un hombre de cabellos dorados, nariz perfilada, ojos verdes y una cara angelical, las estudiantes estaban emocionadas por ver nuevamente al hombre que ayudaba con becas a muchos estudiantes.
Una rubia de cabello lacio, ojos verdes más claros, sonreía al verlo, sin que nadie sospechara, su corazón latía fuerte y sus ganas de tenerlo cerca sobraban.
El evento, donde el guapo hombre de 25 años daba sus palabras de motivación y fuerza, seguía,