Separa su boca y el quejido fue inmediato.
-¿Por qué te alejaste? Estaba pronta a venirme- Refunfuño mientras él la admiraba.
Le siseo con gracia, no podía apartar la vista de su acompasado cuerpo, y su rosado coño en el cual se dejaría ir con total placer.
Se ubicó entre sus piernas, primero buscando sus labios y masajeando su clítoris un poco más, la respuesta llegó muy pronto, estaba receptiva, dispuesta a el.
-Vamos Nicolae, no más juegos, te quiero adentro- Le indico con una mirada suplica