83. Este Sacrificio
Paulette
Las cosas no mejoraban, Sam se dio cuenta de algo, se me quedó viendo atentamente y sabía que esto pasaría, como cosa rara Foster no me hizo caso y me mando de nuevo a la boca del lobo, si ya tenía la maldita dirección, para que carajos quería que viniera, es estúpido.
Alguien le decía los movimientos de FBI, ya estaba sospechando de eso, pero cuando escuché parte de su conversación lo confirmé.
—¿A dónde vamos? —le pregunté cuando lo vi salir de Denver.
—A un lugar seguro, cariño, lue