7. No lo merezco
No lo merezco
Samantha camino lento, su pecho se sentía constricto, paso a paso jalaba aire para poder ir a verificar que es lo que su amado hacía con aquella mujer.
Vasto que ella se acercara para escuchar las risas de la mujer, pues no estaban insonorizadas las habitaciones de la planta baja más que el estudio.
—Eres hermosa, muéstrame que tienes para mí —decía la voz de su esposo con un ritmo agitado.
Lo siguiente que escuchó la hizo marcharse a toda prisa, los gemidos de la mujer no eran ot