18. Nuevo viaje
El último tesoro que Sam y Florence colectaron de la tienda de segunda mano fue su maleta y una caja, extrañamente la niña estaba de buen humor y se balanceaba de la mano de su madre dando unos brinquitos.
Al doblar la esquina para llegar a su estudio, Sam se detuvo y jalo bruscamente a su hija, tomaron refugio inmediato tras los arbustos y la barda de la construcción más próxima.
Delante del edificio donde tenía casi tres meses que vivián, estaba estacionado el auto de Carter, un Audi, ademá