19. Colarse
Sin una solicitud previamente llenada, así es como Samantha llegó a aquel edificio.
El hombre que la atendió en recepción estaba ocupado firmando por la entrega de un repartidor.
Al prestarle su total atención, Sam le platico la historia que antes había contado al vendedor de la calle, en ese instante sonó tan real.
La repetición logró que hasta la mujer la fuera tomando por cierta, pero aquel sujeto poco podía hacer por ella, ya que ella no dio nombres.
Justo cuando le diría que se retirará, d