80. Debemos irnos.
El vestido que llevaba Danielle le quedaba perfectamente amoldado a la figura, lo que hizo que se removiera inquieto su futuro esposo de la cómoda posición en la que se encontraba en un intento de hacer que la pequeña carpa que ahora tenía entre sus piernas dejará de ser tan visible.
Evidencia de lo mucho que le gustaba su prometida a Gregory.
Gregory carraspeó tras encontrar acomodarse de nuevo, y así poder encarar a su hermosa prometida Chiara, porque claro que era suya. Su prometida
— Es..