PUNTO DE VISTA DE GRACE
El bajo de la casa de la fraternidad era algo físico, golpeándome las costillas como un segundo corazón, más mierda que el primero.
Jodidamente odiaba Halloween. Odiaba los disfraces baratos, los suelos pegajosos, todo ese caos performativo.
Pero mi compañera de habitación me había suplicado y yo era una idiota.
Así que ahí estaba, de “Caperucita Roja”, un puto cliché con una capa de terciopelo rojo demasiado corta, intentando llegar al baño sin que algún imbécil borrach