Mundo ficciónIniciar sesión“…”
—Subamos a la habitación ¿De acuerdo? Dúchate, te relajas un poco y nos recostamos, para así conversar sobre aquello que te está inquietando—Este acaricia ambos brazos de Abi y la sube al baño de una de las habitaciones.
Al entrar al baño y abrir la ducha Rosseti se desploma en llantos por lo sucedido, y al caer cada gota encima de su piel comienza a imaginar cada cosa que aquel asqueroso sujeto







