Mundo ficciónIniciar sesiónLo primero que ví al despertar fue el bello rostro de Nathan a unos centímetros de mí. Como su brazo envolvía mi cintura, temía que cualquier movimiento brusco lo despertara. Y esa fue la excusa perfecta para seguir admirando su belleza.
La noche anterior decidí no guardarme nada. Expresé todo lo que sentía y lo que había vivido todos estos años.







