Capítulo 11. El deseo de Rubí
— ¡Oh! ¡Esto se siente bien!
— Espero no haberla lastimado, querida esposa.
El príncipe Abiel y la duquesa Mila estaban teniendo relaciones sexuales, a petición de esta. Si bien se habían casado por conveniencia, a ojos de la Alta Sociedad ellos deberían fortalecer sus lazos formando una familia a quienes heredarles esas tierras. Además, Mila tenía la falsa ilusión de que, si el rey Zuberi no conseguía embarazar a la reina Brida, sería su oportunidad de incluir a los hijos que tendría con Abiel