Cristina y Rob estaban indecisos, querían viajar por el mundo, pero también querían formar su propia empresa, y se habían dado cuenta de que Estados Unidos era un buen lugar para ello.
—¿Qué hacemos fugitiva? Tú dime, lo que a ti te parezca eso haremos.
—No lo sé, tengo planes de conocer todos los países, las ciudades y los paisajes más increíbles de este mundo, el Tíbet me llama mucho la atención.
—Entonces, ¿Qué te parece si viajamos primero y después regresamos aquí a invertir nuestro dinero