La cuenta regresiva apareció en la pantalla.
04:59
Un segundo después, el número cambió.
04:58.
Y entonces los segundos comenzaron a correr.
Stephanelle sintió que el corazón le golpeaba con tanta fuerza dentro del pecho que casi le dolía.
—Explosivos… —murmuró.
Charles no perdió ni un segundo.
Se arrodilló junto al dispositivo oculto bajo el suelo y pasó rápidamente los dedos por los diferentes componentes.
Su rostro se tensó.
—No es un sistema común.
Ben echó un vistazo a su alrededor.
—¿Pued