La noche ya había cubierto la ciudad cuando los vehículos de los Robio abandonaron la vieja mansión.
Dentro de uno de ellos, Stephanelle estaba sentada entre Ben y Diego.
Todavía sostenía la fotografía de su madre.
Sus dedos apretaban ligeramente los bordes de la foto sin que ella misma se diera cuenta.
Desde que George le había revelado la verdad, su mente no le daba un solo momento de descanso.
Su madre no había muerto en un accidente.
Entonces, ¿quién había intentado matarla?
¿Y por qué habí