El gran salón del palacio Robio permanecía sumido en un silencio casi insoportable.
En el centro de la mesa, un medallón de plata atraía todas las miradas. Nadie decía una palabra. Todos observaban el símbolo grabado en el metal como si, por sí solo, pudiera revelar toda la verdad.
Una corona negra entrelazada por una serpiente.
Charles contempló el medallón durante un largo momento antes de cerrar los ojos por un instante. Respiró profundamente, como si intentara alejar un mal recuerdo.
—Esper