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Entonces, mientras ambos caminaban observando atentamente los alrededores, unas pisadas se acercaban rápidamente desde atrás.
— Ustedes dos, ¿Quiénes son ustedes dos? ¡Muestren sus identificaciones! — La persona que había comenzado a seguirlos alzó la voz en ese momento, dejándolos congelados y sin más remedio que acelerar el paso, pretendiendo no haber escuchado aquello. — ¡Oigan, deténganse ahí!
Kate arrastraba a Aspen rápidamente hacia un lugarcito entre las sombras y los latidos del corazón