Mundo de ficçãoIniciar sessão— Esa era, Kate. — Vuelve a decir. — Esa era la casa de muñecas que yo iba a comprar para regalársela a Hariadne, pero él me la ganó en mis propias narices.
«Entonces a eso se debe su enojo» Piensa Kate, dándole palmaditas en el hombro.
— Un momento, Michael ¿Pensabas comprar una casa de muñecas como esa para regalársela a Hari? ¿Cómo es posible eso? ¿Estás loc







