¿QUEDABA ALGO PORQUÉ LUCHAR?
Entramos nuevamente, y Paula observó sorprendida. Esperaba que lograse escapar, seguramente.
- Celeste nos hará compañía por un tiempo, también. Hasta que se convenza de que puede confiar en mí – Suspiró – No sé qué otra prueba necesitas ¿Acaso la ves atada, sin comida o te costó entrar a la cabaña? ¡Es obvio que está acá por su voluntad!
- Sí, lo veo...
- Debo ir hasta un lugar donde tenga señal, necesito hacer unas llamadas. Voy a dejar cerrada la puerta, por e