Edward.
Estoy meditando en el balcón sobre qué voy a hacer a continuación en cómo me voy a poder volver a acercar Amira sin que piense que soy un maldito depravado, me sigo maldiciendo por haber cedido ante mís impulsos, la campana de alarma llama mi atención, qué habrá pasado, recuerdo que Violeta estaba en el palacio me apresuro a salir de mi habitación cargando la espada que me dio Amira y corro hacia sus habitaciones pero al llegar a la habitación de Amira me llevo una gran sorpresa que me