Tratando de peinarse lo mejor que pudo después de haberse bañado, colocándose nuevamente una capucha grande que le prestó Teo
—¿Ya éstas listo? —preguntó el rubio colándose a la habitación de invitados que ahora le pertenecía al castaño
Habitación de invitados no, habitación de Aurel si
Los dos se dirigieron al comedor, encontrándose al señor Kim ayudando a su esposa en la cocina, rieron en voz baja al ver como el padre de Teo hizo caer un huevo
—Corazón, creo que será mejor que vayas a sentart