Antes de salir, Hector hace un desvío por el despacho, donde sabe que Charlotte lo espera ansiosamente.
Al entrar, se encuentra con ella, cuyos ojos revelan una mezcla de sorpresa y miedo.
—Vamos, Charlotte, ¡quiero la verdad ahora mismo! —exige Hector, demostrando que está impaciente.
—Ya le dije la verdad —responde Charlotte, intentando mantener la calma. —Yo solo estaba administrando los medicamentos prescritos para Ava.
—¿De verdad cree que puede engañarme tan fácilmente? —replica él, en un