A pesar de ser un hombre muy ambicioso, Hector jamás comprometería la vida de otra persona, aunque la muerte de esa persona pudiera traerle ventajas considerables.
Desde que encontró a Ava desmayada en la playa, era consciente de que podría simplemente haberla dejado allí; después de todo, no tenía responsabilidad alguna por lo que le ocurrió. Sin embargo, en el momento en que sus ojos se encontraron con los de ella, frágiles y suplicantes, supo que la responsabilidad de salvarla recaía sobre é