Después de decidir los nombres de los hijos, la pareja pasó una semana más en Costa Rica, sumergidos en la gastronomía local, en paseos encantadores y en la tranquilidad única que aquel paraíso ofrecía. Fueron días que quedaron grabados en la memoria, no solo como unas vacaciones, sino como uno de los capítulos más dulces de la nueva etapa que estaban viviendo.
Cuando las vacaciones llegaron a su fin, la pareja volvió a casa con maletas llenas y los corazones aún más llenos de recuerdos.
—Cuand