Confundida por el acercamiento de aquella mujer extraña, Charlotte agarró el brazo de Ethan y lo sujetó con fuerza.
—¿Quién es esa mujer, Ethan? —Preguntó—. ¿Y por qué nos está mirando de ese modo?
Dándose cuenta del problema en el que se había metido, Ethan respiró profundo, tratando de mantener el enfoque y el control de la situación.
—No es nadie, vuelve a la habitación y espérame —dijo él.
Su respuesta confundió a Sofía, que aún tenía cara de desconcierto.
Percibiendo la seriedad de su novio