Al día siguiente, al abrir los ojos, recordó la noche anterior.
Después del beso, que no rechazó, fue llevada en brazos a la cama, permitiendo que él, lentamente, le quitara la ropa.
—No hice eso —susurró, tapándose el rostro con las manos, sintiéndose arrepentida por haberse entregado demasiado rápido.
Como el reloj aún no había sonado, creyó que era temprano e iría a buscar a Ethan para decirle que aquello no volvería a suceder.
Al abrir la puerta de la habitación, se encontró con Marta, que t