Al llegar a buscar a Eva, la encontró con cara de pocos amigos.
¿Sería otro día difícil? Rogaba que no fuera así.
—Buenos días, Eva —la saludó.
—Buenos días.
—¿Adónde iremos hoy? —preguntó, arrancando el auto.
—Vamos a visitar al decorador y a elegir las flores.
—De acuerdo.
Mientras conducía, no pudo evitar notar que Eva la observaba en silencio, como si estuviera analizando su expresión.
Sofía se había propuesto una vez más no decir nada, excepto si le preguntaban algo.
—¿Viste a Ethan hoy? —