A la hora del almuerzo, Kate y Sofía se encontraron para comer juntas, como siempre.
—¿Cómo fue tu regreso al trabajo? —preguntó Kate, mientras comía un pedazo de su sándwich.
—Normal.
—¿Acaso tu guapo jefe te acosó?
—No. De hecho, cuando nos vimos hoy, sentí como si hubiera vuelto al punto de partida. Fue como el primer día que empecé a trabajar para él.
—Entonces volvió a ser un jefe insoportable —murmuró, como si estuviera reflexionando sobre ello—. Eso es bueno, por un lado.
—Por un lado, sí