72. Confesión extraña
Elena camina de un lado a otro. Cuando la puerta suena, sonríe. Se acerca rápidamente a Simone para abrazarla con fuerza.
—¡Qué bueno verte ésta mañana, Elena! Estás radiante. ¿Estás preparada?
—Algo —pero Elena se echa a reír. Toma su cartera. Estaba esperando a Simone en la oficina de ésta última aproximadamente unos 30 minutos—, ¿Está todo bien?
—Todo es fenomenal cuando te veo. Vayamos con el equipo —Simone sonríe.
Desde que ha superado a las antiguas y más reconocidas modelos del país