27. Los Moretti
—Por aquí, señorita —indica una morena y joven secretaria hacia la puerta.
A quien le habla también es una mujer. Le sonríe a la secretaria, y nadie dudaría qué está feliz, dejándolo saber a todos los qué están a su alrededor.
—Muchas gracias —es lo qué dice. Bien vestida. Usando tacones hasta las rodillas y con su cartera se levanta de la silla de espera. Siendo más alta qué la secretaria por su trabajo, descansa la mano en el hombro de la secretaría—, qué amable eres.
La secretaria cierra la