27 Aika.
— Jade, Jade. — escuchaba a Loan llamarla, pero no podía hablar, de pronto se había quedado muda. — ¿Jade? — solo cuando vio a su esposo fue que reacciono, ¿cuánto tiempo había pasado? No lo sabía, pero suponía que era mucho, su cabello se había secado por si solo, y su cuerpo estaba helado, por haber estado cubierto solo con el tallón húmedo. — ¿Qué paso? Cariño, ¿podrías responderme antes que comience a preocuparme? — la rubia lo vio con detenimiento, las cejas del oriental estaban casi junta