Le encanta cómo ella se convierte a veces en una gatita y en otras ocasiones en una felina feroz. Pero no quería que nadie más viera esa tímida visión de ella. Fue sólo para él.
Quizás haya perdido la cabeza.
Sus palabras recorrieron su cabeza y no pudo evitar pensar en ello por un fugaz segundo.
Amar.
Ezra había usado esta misma palabra. ¿Él la ama? No estaba seguro, pero pensando racionalmente, ella era la primera mujer que se aferraba a su mente las 24 horas del día, los 7días de la semana y