Un gemido ahogado despertó a Flor sobresaltada mientras se sentaba erguida y al instante miró a Riso, que dormía pacíficamente a su lado. Ella suspiró, encontrándolo bien. Por un segundo pensó que alguien se lo estaba quitando.
Ella acarició su cabello y besó su mejilla esponjosa. Era tan adorable.
Flor estaba a punto de volver a acostarse cuando escuchó otro gemido y sus oídos se animaron antes de que sus ojos se posaran en la puerta que conectaba con la habitación de Draco. Consideró si compr