—Déjame ver, eres tan hermosa —dijo con voz áspera, depositando un suave beso en su esternón. Ella tragó saliva.
Draco retrocedió mientras estaba parado al pie de la cama. Sus ojos se deslizaron sobre su desnudez y la vista lo hizo más duro para ella. Ella era deslumbrante.
Vale la pena morir por su dulce y pequeña compañera.
Su hermosa felina.
Si muere después de tenerla. Moriría como un hombre feliz.
—Deja de mirar —murmuró ella, cubriéndose y él gruñó abriendo lentamente su cinturón mientras