Muy cruel.
—Por favor —susurró, sin saber lo que estaba pidiendo porque ni siquiera era consciente de lo que su cuerpo necesitaba. Fue la sensación de vacío dentro de ella lo que la puso más histérica por su toque, pero Draco era muy cruel.
Estaba de espaldas a él mientras él mordisqueaba y chupaba su carne. Con cada uno de sus mordiscos burlones, ella arqueaba la espalda y él quedaba en trance por su belleza.
Sus dedos recorrieron un camino por su columna antes de detenerse en la parte inferior de su col