AMÉRICA
Me congelo al escuchar las palabras de Vanesa y al ver la reacción tan seria de Bryce, trago duro, me separo de los dos y los miro de hito en hito tratando de encontrar una solución a este problema, se supone que es mi marido, me debe respeto, me ama… o al menos eso es lo que he escuchado que me dice cuando sube a mi habitación y cree que estoy dormida.
—Dile, Bryce, no puedes dejar que viva en la completa ignorancia —insiste Vanesa.
Esta vez toda mi atención va hacia él, quien no ha