—¿Qué demonios creías que estabas haciendo? —preguntó Apollo después de que Dominic se marchara.
Por un lado, Selene agradecía que no hubiera aparecido frente a ellos, y por otro, se alegraba de que hubiera llegado en su forma humana; de lo contrario, habrían quedado al descubierto.
—¿Qué estabas haciendo? —volvió a preguntar Apollo.
Selene soltó un suspiro.
—¿Cómo llegaste hasta aquí? —preguntó ella.
—Todavía no has respondido a mi pregunta, Selene. —Cruzó los brazos.
—Fuiste tú quien entró al