El vestido había sido un error.
Lo supe desde el momento en que Annia apareció en mi habitación con esa sonrisa suya de quien ya tomó una decisión y me obligó a probármelo.
—Confía en mí —dijo la beta mientras dejaba el vestido negro sobre la cama—. Si vas a sobrevivir entre lobos Alfa, necesitas aprender una regla básica.
—¿Cuál?
Annia sonrió.
—Nunca permitas que crean que tienes miedo.
Y ahora estaba allí, bajando las escaleras de la Fortaleza Draven con las piernas temblándome ligeramente ba