La mujer que ahora ha sido desterrada, no deja de gritar y llorar que le ayuden a tener justicia, mientras, yo estoy en medio de un enfrentamiento en el que Brandon se niega a dejarme ir cuando él no es capaz de defenderme siquiera un poco.
— Deja de decir tonterías. Quédate con tu especie, esa que proteges y deja que yo me haga cargo de la mía.
— Abuela…
— Para usted, no soy abuela. Ni siquiera me diga mi nombre, es denigrante ser llamada por alguien que no es capaz de actuar como hombre aunqu