Capítulo 66.
Génesis suspiró al abrir los ojos y verse en el camarote sola. Estaba con ropa limpia y al fin había descansado lo suficiente después de horas en las que tuvo que permanecer alerta.
Se amarró el cabello en un moño alborotado que dejó de esa forma a propósito. Su camisa con cuello alto la cubría del frío matutino, como también lo hacía el pantalón de cuero y los botines que se colocó. Encontró un abrigo en una silla y sonrió al ver una nota firmada por una L con lápiz de tinta rosa.
“Un obseq