Capítulo 17.
La mansión Crown estaba envuelta en un silencio inquietante. Las sombras se alargaban por los pasillos, y el reloj en la pared parecía marcar cada segundo con un eco ominoso. Xander Crown, el juez implacable, se apoyó contra la barandilla de la escalera principal. Su mirada se perdía en la oscuridad del vestíbulo, mientras no podía creer que se dejó convencer de ir a ese sitio.
Todos esos años lejos de ellos para ser quien se acercara. Sin embargo, el pacto de sus antecesores debía cumplirse.