Capitulo 28. Cazando alimañas
Ha pasado casi un mes desde que ví a Serenety y a mi hija por última vez. Todavía me resulta tan extraño decir o pensar en la palabra hija. Se que he sido egoísta, nunca debí de dudar de ella. Bueno nunca lo hice la verdad es que me aterraba ser padre, por mucho que lo deseara no esperaba que todo pasase así. Y luego estaba lo que por primera vez en siglos la heredera era una mujer.
Lo había imaginado tantas veces y todas ellas tan distintas. No me puedo imaginar lo que ha debido de sufrir, lo