Capitulo 21. Lo siento Caleb
No se el tiempo que pasó tirada en el suelo, veo como el sol se filtra por la ventana de la habitación, alguien abre la puerta e instintivamente me hago un ovillo. No quiero que ese ser me vuelva a tocar, me repugna, lo odio, lo odio con todo mi ser.
Una señora de mediana edad, se acerca a mi, me ayuda a levantarme. Coge mi cadena y me lleva hasta el baño. Allí me limpia y cura lo mejor que puede mis heridas.
Veo que mientras me limpia alguna lágrima se le escapa, en cambio a mí ya no me quedan