Lula murió ahogada en la piscina del complejo residencial.
Ese día, mientras Liliana la paseaba, Lula se despidió para siempre del mundo terrenal.
Cuando Víctor llegó, Liliana estaba llorando desconsoladamente. Después de superar la tristeza inicial, le pidió a Víctor que enterrara a Lula.
En ese momento, él aceptó.
Sin embargo, en el complejo residencial, todo estaba ajardinado y había muchos gatos y perros. Enterrar a Lula solo resultaría en que su cuerpo fuera desenterrado.
Víctor pensó un mo