En el coche, en un ambiente silencioso, acompañado por el sonido crujiente de masticar alimentos.
La expresión de Omar estaba entumecida.
Adriana:
—¿Hay más? Trae otro paquete.
Omar cerró los ojos y reflexionó sobre la forma en que la llevó afuera recién, se sintió increíblemente estúpido.
—Baja.
—¿Eh?
—Baja de encima de mí.
Adriana ni se movió, en cambio, ajustó su posición en sus piernas y se recostó tranquilamente de nuevo.
—Voy a explicarte una cosa sobre la actuación, toma nota.
Omar la mi