—¿Una persona de baja clase como tú también sueña con ser la futura dueña de los Vargas?
—Te encuentro desagradable, quiero que te vayas de los Vargas.
Adriana rió al escucharlo. No sabía cómo alguien que emergió como la amante de otro podía burlarse de su origen.
Para Alejandra, Adriana ya había tenido suficiente.
—¿Crees que al encontrar estos pequeños problemas, no voy a poder vivir bien?
—¿Quieres que busque la ayuda de mi hermano mayor?
—¿Para qué buscarlo? Él tiene muchas responsabilidades