Adriana no salió indemne, al menos su estado de ánimo se vio afectado. Desde que el departamento de publicidad se puso al día, la venta de entradas para “Blancanieves” ya no era un problema. Ese día, justo programaron tres funciones consecutivas. Desde la mañana, no tuvo ni un momento para descansar.
Después de la última función, el sol ya se estaba poniendo y el ambiente se volvía amarillento. Se sentó en el salón, bebió de un solo trago un vaso grande de agua y finalmente sintió que todo su cu