—Es solo una estratagema para confundir a esos viejos conservadores de tu familia. No tiene mucho sentido. Hacerlos preocupar, cometer errores, e incluso obligar a tu padre a intervenir, ¿no sería más efectivo?— Adriana dibujaba tranquilamente en su cuaderno, hablando sin apuro.
Omar cruzó los brazos, observándola en silencio.
Sosteniéndose la cabeza con una mano, Adriana le sonrió:
—Pero todos en el exterior saben que nuestra relación no es armoniosa. Ni hablar de tu padre, creo que ni siquier