POV Amara
— Quiero una prueba de ADN —gritó Beatriz.
Se me heló la sangre. El silencio que siguió fue mortal. No podía respirar. El peso de sus palabras cayó sobre mí como un veredicto anticipado. Killian no parpadeó. No se movió. Solo respondió con la misma calma que hacía que todos perdieran el equilibrio:
— Entonces, hazla.
Sentí que mis piernas flaqueaban. Tenía la garganta cerrada y el aire atrapado. Sabía que, si esa prueba se realizaba, la verdad saldría a la luz y, con ella, todo el cas